A mi parecer, uno de los grandes problemas que tenemos los seres humanos es la dificultad para escuchar, comprender y aceptar las emociones de los otros….en otras palabras: VALIDAR (no confundir con estar de acuerdo, ni con dar en el gusto en todo).
¿Cuántas veces te ha pasado que has contado un problema y la primera respuesta que obtienes es?:
“ya va a pasar”, “todo pasa por algo”, “mañana te vas a olvidar”, “hay gente peor que tu”…
OBTIENES UNA COMPLETA ANULACIÓN DE TU EXPERIENCIA EMOCIONAL…
Definitivamente no hablo de que hayan malas intenciones detrás de este tipo de respuestas, creo que las personas tienen todas las ganas de ayudar, pero no saben cómo, no saben como contener, se ponen incómodos ante las emociones displacenteras y aspiran a tratar de sacar lo antes posible de ahí a las personas y a ellos mismos… nadie nos ha enseñado que esto enferma… y que no es la forma
Da la sensación de que no pudiéramos sentir o expresar ese malestar. Que las emociones incómodas hay que suprimirlas y no vivirlas… que aberración!
Esto genera la sensación de soledad, de incomprensión y de confusión (como si lo que estuviéramos sintiendo, está mal)… genera personas ansiosas y deprimidas.
Si entendiéramos que lo que sentimos no depende de nosotros, ya que las emociones no se controlan, y por otro lado que cada uno siente en relación a SU PROPIA REALIDAD y a lo que ha APRENDIDO, no andaríamos invalidando la experiencia emocional de una persona, y menos comparándola con otra….
Si tomamos consciencia de esto, UNA EMOCIÓN ES Y SERÁ SIEMPRE VÁLIDA, EN CUALQUIER CONTEXTO.
Para poder sanar y salir de esa experiencia emocional displacentera, debemos primero tener un reconocimiento y aceptación de nuestra experiencia emocional, para luego prepararnos para tomar acción y realizar el cambio que queramos. Debemos dar tiempo y aceptar…
Esto a la larga enferma, y nos llena de angustias, frustraciones, y nos sentimos poco acogidos.. poco aceptados…
Muchas veces he escuchado decir, “deja de lamentarte y has algo”, pero lo que no muchos saben es que, esto genera aún mayor frustración y empeora el problema… lo que no se da cuenta las personas, es que para poder tomar acción y generar cambios, debemos primero tener un reconocimiento y aceptación de nuestra experiencia emocional… no es “deja de alegar y has algo al respecto”, es “reconozco que lo estas pasando mal, tómate tu tiempo”..”… el sentir y dejar que la emoción displacentera se exprese, es lo que nos lleva a tomar acción, si no dejamos sentir esa emoción, estaríamos siempre conformes con nuestra realidad, sin generar cambios…la emoción es lo que nos moviliza… entonces dale un tiempo a esa persona para que se lamente, para que llore, para que alegue, eso no significa que deba quedarse ahí por mucho tiempo (si lo hace, ya pasamos a otro tema), sino que es la plataforma para luego generar el cambio.. ACEPTAR Y NO PRESIONAR…
Invalidar también puede ocurrir con las emociones placenteras, es decir, una persona que se encuentra feliz por haber conseguido un objetivo y que sus padres le comenten “esa es tu única responsabilidad, es lo que se espera que logres, yo a tu edad tenía 4 hijos y una casa”, es una TOTAL INVALIDACIÓN del esfuerzo y dedicación de esa persona. QUE FRUSTRANTE TAN SOLO ESCRIBIRLO….. No se trata de andar saltando y haciendo fiesta por cualquier tipo de logro, lo esencial acá es el reconocimiento y no dar por hecho que las cosas deben ser así… porque NADA LO TIENES SEGURO….NADA…
Debemos comenzar a reconocer la experiencia emocional de la otra persona y a entrenarnos en la TOLERANCIA DE ESA EXPERIENCIA, no quedarnos en la invalidación y la incomprensión… Debemos ser capaces de aceptar el mundo emocional del otro y de reconocerlo. Si lo reconocemos la otra persona se siente vista, escuchada y contenida, lo que es esencial para el desarrollo de una personalidad emocionalmente sana.
Por último, que importante es darnos cuenta que muchas veces nosotros mismos caemos en invalidar nuestro propio mundo emocional, tenemos tan internalizado que lo que hacemos no merece reconocimiento alguno porque es parte de mis responsabilidades, o de quien soy yo para quejarme? Que al final terminamos invalidándonos. Si no podemos aceptar y reconocer nuestras emociones, menos lo podremos hacer en los otros….
No hay mejor sensación que la de sentirse comprendido emocionalmente. Es tan importante el tema, que se cree que las personas que han desarrollado psicosis en sus vidas, aparte de tener un fuerte componente genético/biológico, han sido invalidadas desde pequeños. Es tanta la confusión que se genera de lo que es o no real (por la invalidación intensa de su mundo interno), que terminan “dividiéndose”, no pudiendo compatibilizar ambas partes.
En el bienestar emocional está la comprensión y validación
Un abrazo